Actualizado en octubre de 2026 con mi vídeo más reciente sobre este tema.
¿Te han dicho que entrenar fuerza te va a hacer más lento como corredor? Te han mentido. Lo que sí te hace más lento es entrenarla mal. En el vídeo te explico el error más común; aquí tienes el resumen.
El error: entrenar fuerza como si fueras culturista
Muchas series hasta el fallo, poco descanso y ejercicios aislados para «quemar» el músculo. Ese tipo de entrenamiento genera mucha fatiga y daño muscular, y te deja sin piernas para tus sesiones de carrera. El objetivo no es ganar músculo, sino aplicar más fuerza con menos esfuerzo.
El fenómeno de interferencia
Cuando combinas fuerza y resistencia, cada estímulo puede limitar en parte las adaptaciones del otro, sobre todo si los dos son muy fatigantes y están mal colocados en la semana. No es motivo para dejar la fuerza, sino para planificarla con cabeza.
Cómo hacerlo bien
- Cargas medias y lejos del fallo: en torno al 40–70 % de tu máximo, haciendo aproximadamente la mitad de las repeticiones posibles.
- Máxima intención de velocidad en cada repetición.
- Ejercicios que te hacen correr mejor: multiarticulares y a una pierna, y deja fuera los que no aportan.
- Pliometría para transformar la fuerza en reactividad y velocidad.
- Buena colocación en la semana: lejos de tus sesiones clave de carrera o el mismo día que ellas, separadas por varias horas.
Si quieres todas las claves, léete 7 claves para entrenar fuerza y correr más rápido y las preguntas frecuentes sobre fuerza para corredores.
Episodio original del podcast
Hacer que la fuerza y la carrera sumen en lugar de restar es una de las ideas que más defiendo en mi libro Aprende a correr inteligente. Si quieres un plan que combine las dos cosas sin interferencias, aquí tienes el programa Correr Inteligente. Para empezar gratis, haz el test «¿Qué tipo de corredor eres?».